¿Cuánto dinero pierde tu restaurante por tener la terraza fría?

¿Cuánto dinero pierde tu restaurante por tener la terraza fría?

¿Cuánto dinero pierde tu restaurante por tener la terraza fría?

Hay una pregunta que pocos dueños de restaurante se hacen con números en mano: ¿cuánto me cuesta exactamente no tener calentadores en mi terraza?

La respuesta puede sorprenderte.

El problema en números reales

Si el 40% de tus mesas están en la terraza y hace demasiado frío para que los comensales estén cómodos, tu restaurante opera al 60% de su capacidad durante sus horas pico más críticas.

Dicho de otra forma: si tienes 20 mesas en total y 8 están en terraza, en temporada fría estás operando con 8 mesas menos. Cada servicio, cada día, durante meses.

Si una terraza representa el 20% de tus asientos, cada semana que permanece vacía te cuesta miles de pesos en ventas perdidas. Esas mesas deberían estar generando ingresos igual que las del interior.

Lo que pasa cuando sí tienes calentadores

Agregar 2 mesas exteriores calefaccionadas a un restaurante con 10 mesas puede representar un incremento del 20% en ingresos, sin necesidad de contratar más personal.

Y no solo se trata de más mesas ocupadas. Los comensales en espacios exteriores calefaccionados tienden a quedarse más tiempo, lo que se traduce en mayor consumo por visita y mejor experiencia general. Además, el 43% de los millennials gasta más en bebidas cuando cena al aire libre, lo que hace que la terraza sea especialmente rentable para restaurantes con barra.

¿Cuándo se recupera la inversión?

Muchos restauranteros reportan periodos de recuperación rápidos, a veces dentro de los primeros meses de instalación, especialmente cuando la temporada fría coincide con fechas de alta demanda como diciembre y enero.

El cálculo que deberías hacer hoy

Toma estos datos de tu restaurante y haz el ejercicio:

Ingreso promedio por mesa por servicio × número de mesas en terraza × días de temporada fría = lo que estás dejando de ganar cada año.

Para la mayoría de los restaurantes en CDMX, Puebla, Monterrey o Valle de Bravo, ese número justifica con creces la inversión en calentadores de exteriores.

La terraza ya existe. La infraestructura ya está pagada. Lo único que falta es el calor.

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